Anagrama
¿Qué es un anagrama?
Un anagrama es una palabra o frase formada al reordenar todas las letras de otra, sin añadir ni descartar ninguna. A la palabra de partida se la llama sujeto del anagrama. «Roma» y «amor» son anagramas entre sí; «Zara» y «raza», también.
La regla es estricta: si sobra o falta una sola letra, deja de serlo. Esa restricción es justo lo que lo convierte en un juego —y en una herramienta de naming—, porque obliga a encontrar sentido dentro de un inventario cerrado de letras.
En literatura se usan para esconder significados y dejar que el lector los decodifique. En branding sirven para construir un nombre a partir de otro que ya existe: el de un fundador, una ciudad o el término que define la categoría. El resultado suena nuevo, pero arrastra la sonoridad del original.
Cuando el anagrama es sinónimo del sujeto se denomina sinanagrama; cuando es su antónimo, antigrama.
Tipos de anagrama
El anagrama es la esencia de los juegos de mesa más conocidos como el Scrabble, Clabbers, Boggle y Bananagrams y rompecabezas como Jumble y Cryptic Crosswords.
Un ejemplo sería la palabra «manto», que al reordenarse se convierte en «toman».
Existen diferentes tipos de anagramas, con diferentes tipos de codificación:
- Ambigrama: Es una palabra que por su configuración o expresión gráfica permite leerse de dos maneras distintas.
- Antigrama: son las palabras caracterizadas por ser el antónimo de la palabra o frase original.
- Paragrama: son palabras que suenan similares a otras, pero que tienen significados sensiblemente distintos.
- Palíndromo: Es una palabra que se lee igual en los dos sentidos, lo que en números sería un «capicúa».
- Sinanagrama: Un anagrama que es sinónimo de la palabra original.
Otra clasificación más simple es agruparlos por letras o palabras según se describe:
- De letras: Son aquellos donde la palabra resultante se hace modificando todas las de la original. Un buen ejemplo es: Maraca > Cámara.
- De palabras: Este es un poco más difícil. Se da cuando, al tener una sola palabra, puedes sacar dos o más palabras, con solo mover su ubicación. Un ejemplo sería Alboroto > Bola; Roto.
Y otra manera divertida y enigmática de separar los tipos de anagrama es por su concepto, como por ejemplo:
- Anagrama de países: De un conjunto de letras formas un país. Algunos ejemplos son: Llave sorda > El Salvador. Otro sería: Gran etnia > Argentina.
- Anagrama de animales: Se forma mezclando letras simples en animales. Algunos ejemplos son: Llenaba > Ballena. Otro sería: Botines > Bisonte.
Ejemplos de anagrama de palabras
Como hemos mencionado antes, los anagramas se pueden usar como logotipos , nombre, frases en clave, seudónimos de autor y mensajes ocultos.
Son un divertido juego de palabras además de un reto intelectual para reorganizar las letras y encontrar nuevas frases así como significados dentro de ellas.
A continuación se mencionan varios ejemplos de anagramas de palabras:
- Zara > Raza
- Lidera > Delira
- Patria > Pirata
- Rosalía > Salario
- Andalucía > Alucinada
- Canarias > Sacarina
- Argelia > Alegría
- Caso > Asco
- Pedro > Poder
- Conversación > Conservación
- Prisa > París
- Altisonancia > Nacionalista
- Sergio > Riesgo
Y como estos hay muchos ejemplos más, las posibilidades de construir anagramas para aplicar en el branding de tu empresa son muchas.
En OTB, Oficina Técnica Buigas las siglas se convirtieron en el eje de toda la identidad.
¿Cómo hacer un anagrama?
Partiendo de que un anagrama es cualquier palabra o frase cuyas letras, cuando se revuelven, crean una palabra o frase diferentes, a veces, las palabras o frases resultantes pueden ser muy divertidas. Otras veces se crea una conexión en la lógica o el sentimiento entre las palabras.
Aquí hay una receta básica de cómo hacer un anagrama:
- Primero debes elegir tu palabra base.
- Luego debes ver y pensar en una frase o nombre interesante a partir de lo que tienes.
- Y por último reorganiza las letras de esa frase hasta que se revele una nueva frase o nombre.
Si partes de «Roma», unos cuantos reajustes revelan los significados que llevaba escondidos: «amor», «ramo», «mora».
Como ves, solo hay que mezclar las letras de cualquier palabra para que la nueva palabra que surja tenga sentido propio.


