Colores Primarios
¿Qué son los colores primarios?
Los colores forman parte fundamental del arsenal de cualquier artista o diseñador sin embargo, muchas veces no se les presta la atención que merecen. Todos creen tener claro cómo y de qué van, pero la realidad es que pocos dominan los tecnicismos que hay detrás de ellos.
¿Alguna vez has intentado definir qué son los colores primarios o cómo se clasifican? Probablemente habrás titubeado al intentar responder. Aquí estamos para aclararlo todo.
Una buena forma de definir a los colores primarios es catalogarlos como "absolutos", porque no se pueden recrear combinando otros tonos. Son la raíz de todo. De ellos se desencadenan los secundarios y terciarios, convirtiéndose en la base de toda escala cromática.
Pero, a su vez, desde este concepto surgen diferentes categorías de colores primarios, pues diferentes modelos podrán comportarse como absolutos en función de ciertos indicadores.
¿Cómo se clasifican los colores primarios?
Para toda persona que esté ligada de una u otra forma al mundo gráfico es realmente importante conocer la clasificación de los colores primarios.
La respuesta a esa pregunta puede llegar a ser un poco más complicada de lo que parece porque existen varios criterios a considerar.
Está el modelo tradicional que enseñan en todas las escuelas, pero luego de eso la cosa se complica un poco. Aparecen de acuerdo con la forma como la luz viaja a través de los colores o los matices de cada pigmento. De hecho, el pintor y teórico del color Josef Albers, en su libro La interacción del color (Yale University Press), distingue hasta tres perspectivas distintas sobre cuáles son los primarios reales: para el colorista, es decir, pintores y diseñadores, son el amarillo, el rojo y el azul de toda la vida; el físico trabaja con otros tres primarios en los que el amarillo ya no entra; y el psicólogo llega a contar cuatro primarios, sumando el verde a la lista, más dos neutros que son el blanco y el negro. Esa falta de acuerdo entre disciplinas es justo lo que explica por qué conviene mirar cada clasificación en función del uso que se le vaya a dar. Sin embargo, para no dar más vueltas, seguidamente te explicamos los tres métodos de clasificación más importantes que aplican sobre los colores primarios:
Colores primarios tradicionales o RYB
Los colores primarios tradicionales corresponden a los modelos más conocidos por todos. Su denominación "RYB" corresponde a los tres colores que lo conforman : la R es de Red o Rojo seguido por la Y de Yellow o Amarillo y por último la B de Blue o Azul.
Esta clasificación data del siglo XVI transmitida de generación en generación, eso es lo que hace que sea la más popular de todas, manteniéndose vigente. Sin embargo, es un modelo poco sofisticado, razón por la cual para usos profesionales es mejor adoptar otros.
Colores primarios RGB o RVA
Red – Green – Blue. De esas tres tonalidades proviene el nombre de este modelo formado por el color rojo junto al verde y azul.
Se fundamenta en la teoría del color en función de la radiación de luz, explicado de forma sencilla: al sumar luces de estos tres tonos con diferentes longitudes de onda se forman el resto de colores. De la siguiente forma:
- Azul + verde = cian.
- Azul + rojo = magenta.
- Verde + rojo = amarillo.
Colores primarios CMYK
La denominación de este sistema proviene del acrónimo de los colores considerados como primarios. Los siguientes:
- Cian.
- Magenta.
- Yello o amarillo.
- Key que es una referencia al negro.
En este modelo las combinaciones de colores se producen por síntesis sustractiva. ¿Qué quiere decir esto? Que en lugar de funcionar sumando tonos como el RGB, lo hace por un principio de absorción. Esta es la mejor opción para los artistas que trabajen con materiales impresos.
En el día a día de una agencia el CMYK convive con las tintas planas tipo Pantone. Alina Wheeler lo resume bien en Designing Brand Identity: los archivos para impresión profesional pueden reproducirse tanto con tintas Pantone como con el proceso de cuatro tintas CMYK, mientras que las pantallas muestran el color por medio de puntos de luz roja, verde y azul (RGB), codificados en números hexadecimales para el HTML. Hacer que la paleta impresa y la paleta digital de una marca luzcan igual, pese a partir de principios físicos opuestos, es uno de los retos que más dolores de cabeza da al construir un manual de identidad.
No es casualidad que tantas identidades corporativas trabajen con primarios sin mezclar. El diseñador Massimo Vignelli explicaba en The Vignelli Canon que su estudio prefería ceñirse a una “paleta primaria de rojo, azul y amarillo” porque, en un programa de identidad corporativa, el color funciona como un identificador de la marca (lo que él llamaba el “Chromotype”), igual que lo hacen el logotipo o la tipografía. Un primario limpio y sin matices se memoriza y se reconoce de un vistazo, algo mucho más difícil de conseguir con un tono mezclado o un pastel.

