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Evocative Names

¿Qué son los evocative names?

Los evocative names, o nombres evocadores, son nombres de marca que no describen el producto sino que sugieren una idea, una emoción o una imagen asociada a él. Trabajan por metáfora: en lugar de decir qué vende la marca, hacen pensar en cómo se siente usarla, de dónde viene o qué defiende.

Es una de las cuatro grandes familias del naming, junto a los nombres descriptivos (que dicen lo que hacen: General Electric, Correos), los inventados (palabras que no existían: Kodak, Häagen-Dazs) y los de fundador (Ford, Chanel). De las cuatro es la que da más libertad creativa y la que exige más trabajo de marca detrás, porque el nombre por sí solo no explica nada: es la comunicación la que lo llena de significado. Por eso los nombres evocadores suelen apoyarse en referencias culturales, históricas o naturales que conectan con la historia de la marca.

Evocador, por cierto, es lo que trae algo a la memoria o a la imaginación. Un nombre evocador hace exactamente eso: evoca antes de explicar.

Ejemplos de nombres evocadores

  • Amazon: el río más caudaloso del mundo, para una tienda que quería tener de todo. No dice «libros» ni «tienda», y por eso pudo dejar de vender solo libros sin cambiar de nombre.
  • Nike: la diosa griega de la victoria. Ninguna referencia al calzado; toda la referencia a lo que promete.
  • Patagonia: un territorio remoto y salvaje, para ropa de montaña. El nombre es el paisaje al que aspira el cliente.
  • Virgin: la inexperiencia como virtud, elegido por Richard Branson cuando él y sus socios eran nuevos en los negocios. Evoca frescura frente a los competidores establecidos.
  • Wii y Clorox: dos nombres construidos a partir de sonidos y raíces que evocan, respectivamente, diversión compartida (we) y limpieza (de cloro), sin ser palabras del diccionario.
  • Red Bull: energía y fuerza en dos palabras que no mencionan la bebida.

Lo que comparten es que ninguno podría deducirse del producto, y que todos se han convertido en la referencia de su categoría. El nombre no lo hizo solo; hizo posible que la marca creciera sin quedarse pequeña.

Ventajas e inconvenientes de un nombre evocador

A favor:

  • Es más fácil de registrar y de encontrar libre como dominio y en redes, porque no compite con las palabras genéricas del sector.
  • No limita el crecimiento: una marca llamada «Zapatos Rápidos» tiene un problema el día que quiere vender camisetas. Amazon no lo tuvo.
  • Diferencia en categorías saturadas, donde todos los competidores se describen con las mismas palabras.
  • Se recuerda mejor, porque activa una imagen y no un dato.

En contra:

  • Necesita inversión en comunicación para que el público asocie el nombre al producto. Un descriptivo se entiende el primer día; un evocador hay que explicarlo.
  • Puede evocar cosas distintas en culturas distintas, así que exige comprobar el significado y las connotaciones en cada mercado antes de lanzarlo.
  • Es más difícil de justificar internamente: el descriptivo parece seguro, el evocador parece una apuesta. Casi siempre lo es, y casi siempre compensa.

¿Cuándo elegir un nombre evocador?

Conviene cuando la marca quiere crecer más allá de su primer producto, cuando compite en una categoría donde todos se describen igual, o cuando necesita un nombre registrable y con dominio disponible, que hoy es casi siempre. El descriptivo gana cuando el presupuesto de comunicación es mínimo y hay que ser entendido a la primera; el evocador gana a largo plazo.

En la práctica, la decisión sale del trabajo de naming con el resto de la estrategia de marca: qué quiere significar la marca dentro de diez años decide qué tipo de nombre le conviene hoy.

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