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Isotipo

¿Qué es un isotipo?

El isotipo es la parte puramente gráfica de una identidad de marca: el símbolo que representa a la empresa sin ninguna letra ni texto. La manzana de Apple, la concha de Shell o el swoosh de Nike son isotipos: se reconocen solos, sin necesidad de leer nada.

Su fuerza está justo ahí: al prescindir del nombre, obliga a la memoria a asociar símbolo y marca directamente, y funciona igual en cualquier idioma. Pero esa fuerza hay que ganársela, un isotipo solo identifica a la marca si el público ya la conoce. Starbucks no soltó el texto de su sirena hasta el 8 de marzo de 2011, coincidiendo con su cuarenta aniversario: según cuenta Alina Wheeler en Designing Brand Identity, la marca liberó a la sirena del anillo con el nombre y desplegó el nuevo logotipo en más de 16.500 tiendas de todo el mundo. El entonces consejero delegado explicó que el cambio reflejaba que la compañía pensaba «más allá del café», tal como recogen Michael Solomon y Cristel Russell en Consumer Behavior.

Isotipo, logotipo, imagotipo e isologo: la diferencia

Es la confusión más habitual del branding gráfico, y se deshace en cuatro líneas:

  • Logotipo: solo texto. El nombre de la marca con una tipografía trabajada, sin símbolo (Coca-Cola, Google).
  • Isotipo: solo símbolo, sin texto (la manzana de Apple, la concha de Shell).
  • Imagotipo: símbolo y texto que conviven pero pueden separarse, la marca funciona con ambos o solo con uno (Adidas, Puma).
  • Isologo: símbolo y texto fundidos en una sola pieza indivisible; no funcionan por separado (Burger King, Harley-Davidson).

En rigor, «logo» a secas no es ninguno de los cuatro: es el término coloquial que los engloba todos.

Eso sí, la frontera entre categorías no siempre es tan nítida como parece sobre el papel. Alina Wheeler y Rob Meyerson advierten en la edición 2024 de Designing Brand Identity que estos límites son flexibles y que muchas marcas combinan recursos de más de una categoría a la vez.

Características de un isotipo

Tal como te hemos comentado, los isotipos se valen únicamente de recursos gráficos. Eso fuerza a las personas a relacionar tal símbolo con la marca, lo que favorece su capacidad de ser recordada. Todo ello sin necesidad de ubicar el naming de la empresa.

Además, se caracterizan por ser representaciones con mucha personalidad. Al desprenderse de los mensajes escritos, la transmisión del mensaje dependerá de una imagen, por eso los diseñadores gráficos se esfuerzan en imprimir toda su creatividad en ellos.

Por otro lado, los isotipos son universales, al fin y al cabo, estarás transmitiendo tu mensaje sin necesidad de recurrir a palabras. Pero, lo más importante de todo es que con ellos estarás generando un gran impacto visual en las personas.

¿Cómo hacer un isotipo?

Ahora que sabes todo lo que te pueden ofrecer, seguramente te has de preguntar: ¿cómo puedo hacer un isotipo? A continuación, te damos algunos consejos:

  1. Debes familiarizarte con los valores de la marca: haz una investigación preliminar que te permita reconocer los aspectos que debes representar.
  2. Define una paleta de colores para tu isotipo de acuerdo con el branding de la marca: ten en cuenta la psicología de los colores.
  3. Dale rienda suelta a tu creatividad: solo así podrás crear el mejor de los isotipos. Puedes inspirarte en otras marcas o referencias históricas relacionadas con el campo de aplicación de tu marca, pero recuerda no copiar.

Ejemplos de isotipos más populares

Existen grandes ejemplos de isotipos que gracias a su originalidad han logrado marcar tendencia. Desde la manzana de Apple hasta la sirena de Starbucks, todos ellos evocan sin problemas a la marca que representan a pesar de no tener textos. Lo mismo ocurre con el swoosh de Nike, diseñado en 1971 por Carolyn Davidson: Alina Wheeler y Rob Meyerson explican en Designing Brand Identity que el trazo se inspiró en las alas de Niké, la diosa griega de la victoria, y buscaba diferenciarse de las tres franjas de Adidas. También ocurre con el cocodrilo de Lacoste o con la estrella azul de La Caixa: la agencia Landor le pidió a Joan Miró un asterisco con dos puntos de color amarillo y rojo, pero el pintor se desvió del encargo y entregó la estrella que hoy conocemos, tal como cuenta Fernando de Córdoba en Los secretos de las marcas. Ni siquiera el propio Miró explicó qué quiso representar: la lectura más repetida, según recoge el mismo libro, es la de un niño echando una moneda a una hucha.

Esto no implica que haya que prescindir del texto para siempre, sin embargo. Correos empleó durante décadas un imagotipo con el icono de la cornamusa junto a su nombre y no lo redujo a isotipo puro hasta 2018; aun así, sigue recuperando la tipografía corporativa en los entornos donde la marca es menos conocida o la normativa exige que el nombre aparezca, según describe el mismo libro de Fernando de Córdoba.

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