Brand Ambassador
¿Qué es brand ambassador?
Seguro que te has encontrado en más de una ocasión con un anuncio en el que aparece una personalidad reconocida , o varias, ofreciendo un producto. Y es muy probable que la publicidad te llame la atención, por el simple hecho de poder ver esa personalidad en tu televisor o en internet promocionando una marca.
Esa actriz que habla maravillas de una marca de productos de belleza. O ese deportista de élite que promociona bebidas energéticas. El famoso actor que representa una marca de coches de alta gama… Y así infinidades de ejemplos.
Estas personalidades y famosos están realizando junto a la marca una estrategia de marketing conocida como brand ambassador, o embajador de marca si utilizamos el término en español.
El brand ambassador es toda personalidad con suficiente reconocimiento y reputación como para hablar de una marca de productos o servicios, además de representarla a largo plazo y, al hacerlo, inspiran confianza y credibilidad suficiente para que el público se sienta tentado de adquirir los productos ofrecidos por este.
El brand ambassador es, entonces, la imagen humana de una marca. Por ende la representa y hace destacar sus valores y principios. En resumidas cuentas, este se encarga de transmitir el mensaje que la marca quiere hacer llegar a su público objetivo y lograr la captación de nueva clientela. ¡Y con eso muchas más ventas!
Cabe destacar que el brand ambassador, al ser parte de la marca, le cede sus derechos de imagen por un periodo de tiempo estipulado en un contrato de colaboración. Asimismo, esta modalidad de trabajo no es exclusiva para gente muy famosa. Basta con que sea una personalidad que inspire sentimientos auténticos y sea reconocida o respetada por su labor para que sea un potencial embajador.
¿Qué hace un brand ambassador?
A simple vista, lo que hace un brand ambassador es prestar su imagen a una marca. Pero la realidad es que esa es solo una pequeña parte de las funciones de este tipo de figuras. También deben hacer gala de su credibilidad y autoridad como persona reconocida para ganarse a su público objetivo. El brand ambassador debe generar emociones y sentimientos positivos acerca de la marca a fin de transmitirlos a las personas.
Esta personalidad forma parte de la nómina de la marca. Por tanto, puede asistir a reuniones en referencia a su labor publicitaria. Además, puede aportar ideas y estrategias de cómo ejecutar una campaña de marketing y todo lo relacionado con la publicidad.
Y, por supuesto, debe identificarse con la marca para así desarrollar sentido de pertenencia hacia ella, pues la empresa para la que trabaja será parte de su portafolio.
Ventajas de un brand ambassador
Contar con una personalidad abre un mundo de posibilidades para tu estrategia de marketing. Entre las ventajas que ello representa destacamos las siguientes:
- Reconocimiento: tu marca se dará a conocer o llegará a mayor público de la mano de una personalidad conocida que impacte con su imagen al colectivo.
- Distinción: tener un brand ambassador te destaca y distingue de la competencia. La gente relaciona tu marca con el famoso y admirado personaje que la representa.
- Atractivo: una persona famosa hablando de tu marca la hace más atractiva y codiciada, lo que redunda en potenciales clientes interesados en adquirir tus productos o servicios.
Desventajas de un brand ambassador
Conviene ser franco aquí, porque suele despacharse como un asunto menor de agendas y compatibilidad: contratar a una persona como imagen de tu marca es de las decisiones más arriesgadas que se pueden tomar, y el motivo es que el vínculo funciona en los dos sentidos.
Heredas su reputación, no solo su fama
Cuando asocias tu marca a una persona, el público deja de verlas por separado. Eso es exactamente lo que buscabas, y es también el problema: lo que le pase a esa persona le pasa a tu marca, incluidas cosas que no tienen nada que ver con tu producto y sobre las que no tienes ningún control.
El caso que mejor lo cuantifica es el de Adidas y su acuerdo con Kanye West, que la marca dio por terminado con efecto inmediato en octubre de 2022 tras los comentarios antisemitas del artista. La propia compañía puso números a lo que costó cortar: unos 250 millones de euros menos de ventas ya en el último trimestre de 2022, y para 2023 alrededor de 1.200 millones de euros menos de ingresos y 500 millones menos de beneficio operativo, por el material que se quedó sin vender.
Léelo con atención, porque el detalle importa: ese coste no vino del escándalo, vino de romper. Adidas eligió asumirlo. Es el precio de deshacer una asociación que había funcionado demasiado bien.
La asimetría que conviene entender antes de firmar
De ahí sale el principio que rige este tipo de acuerdos: cuanto mejor funciona la asociación, más cara sale la ruptura. Si nadie relaciona a esa persona con tu marca, cortar no cuesta nada. Si todo el mundo la relaciona, cortar te cuesta el negocio que construiste con ella.
Y no es un riesgo que se pueda evitar con una buena selección, porque nadie puede anticipar la conducta futura de otra persona durante los años que dura un contrato. Lo que sí se puede es preverlo por escrito: cláusulas de salida claras y qué pasa con el material producido, el stock y las campañas en marcha.
Y una tensión de fondo con la credibilidad
Hay algo más, y es conceptual. Un brand ambassador cobra, y el público lo sabe. Esa es justamente la diferencia con un prescriptor espontáneo, cuya recomendación pesa porque no gana nada con ella.
Dicho de otro modo: pagar por una recomendación compra alcance, pero desactiva parte de lo que hace valiosa a una recomendación. Ambas cosas son útiles y no son sustitutivas, pero conviene no confundirlas ni esperar de una lo que solo da la otra.
Las otras desventajas, más prosaicas, también cuentan: si el embajador no conecta de verdad con la marca se nota, y si es una figura muy solicitada tendrás que ajustarte a su agenda y competir por su atención con el resto de marcas que también lo han contratado.
¿Cómo ser un buen brand ambassador?
Si deseas trabajar bajo esta modalidad y te preguntas: ¿cómo ser brand ambassador y no morir en el intento? Debes tomar ciertas medidas para lograrlo, como las que te presentamos a continuación:
- La imagen lo es todo: tu presentación y estilo personal te ayudará a transmitir el deseo de la marca y lo que esta ofrece al mundo. A fin de cuentas, eso es lo que la gente reconoce de ti en primera instancia.
- Perfecciona tus conocimientos: pulir tus aptitudes te ayudará a desempeñarte mejor ante las cámaras y ante el público. Además, te dará una visión de mundo y un valor añadido que te permiten transmitir esa seguridad y autoridad ante los que te observan.
- Difunde tu marca personal: para ello debes relacionarte con gente del ámbito al que desees abordar. Asiste a eventos de esa marca que deseas representar. Haz contactos con las empresas y otros embajadores. Utiliza las redes sociales y otros medios de comunicación para construir imagen y reputación.
Opciones de trabajo para ser un brand ambassador
Hoy en día existe una gran cantidad de opciones de trabajo como brand ambassador. Por ejemplo, si te atrae el sector de las bebidas y alimentos, puedes probar como Ambassador Nespresso o Ambassador Coca Cola. Ambas marcas poseen programas de embajadores en una gran cantidad de países.
También puedes probar en el sector de las marcas deportivas como Ambassador Nike o Ambassador Adidas. Estas opciones son ideales para personas jóvenes. Otra opción interesante es la de ser embajador de Chevrolet. Esta marca suele mostrarse interesada en personalidades que potencien su marca en las grandes ciudades mundiales.
Salario de un brand ambassador
El salario de un brand ambassador dependerá de muchos factores, como su nivel de reconocimiento y popularidad, así como si se trata de una figura de ámbito internacional o es un personaje más de casa.
También estará condicionado por la extensión del contrato y los objetivos comerciales que quiera lograr la marca. O la cantidad de campañas publicitarias en las que el brand ambassador vaya a estar presente, así como también el o los canales de difusión: publicaciones impresas, medios online, grandes cadenas de televisión o, incluso, eventos multitudinarios.
Casos de éxito de brand ambassador
Aquí te dejamos un par de casos de éxito en esta modalidad de marketing, desempeñando el papel de embajadores de marca:
- El famoso jugador de fútbol Cristiano Ronaldo es embajador de la marca de bebidas nutricionales Herbalife. Sin duda una combinación perfecta por la capacidad atlética del astro portugués.
- La hermosa actriz de cine y TV Eva Longoria representa a la marca de productos de belleza L’Oreal. Tanto la actriz como la marca comparten valores como la belleza y distinción. ¡El dúo perfecto!
Seguro que te vienen a la cabeza muchos más nombres, tanto a nivel internacional como en el ámbito más, pero en todos ellos el denominador común es el mismo: la popularidad del famoso de turno como reclamo.

