Microsite
¿Qué es un microsite?
Un microsite es una página totalmente independiente a la web principal de una marca. Pero que mantiene su relación evidente con ella. Su función es la de posicionarse por sí misma a partir de su propia URL para dar promoción a algo en específico. ¿Cómo qué? Son muchas las posibilidades. Quizás el lanzamiento de una nueva línea de productos o un importante mensaje comunicacional de la empresa o alguna de sus divisiones.
Es así como los microsites se han convertido en una opción bastante interesante cuando se quiere generar impacto inmediato en las audiencias. Así que es probable que una vez que el microsite cumpla su función sea eliminado.
Diferencia entre website y microsite
En líneas generales, una marca se digitaliza a través de la primera de ellas para luego potenciarse a través de las segundas. ¿Qué ofrece un microsite que no pueda dar un website? Encontrarás las respuestas en los siguientes puntos:
- Los microsites tienen una vida útil mucho más corta que los websites , pero a su vez sus objetivos son mucho más concretos.
- Permiten informar sobre un evento más específico como un producto o una campaña puntual, mientras que las webs regulares buscan presentar a la empresa o marca en general.
- Los microsites pueden tomar más licencias al respecto: Su estilo dependerá del mensaje que se desee transmitir.
Lo que no se suele decir: el microsite parte tu autoridad en dos
Antes de decidir, conviene tener claro el coste, porque las ventajas se cuentan siempre y esto casi nunca.
Un dominio nuevo empieza de cero a ojos de Google. No hereda nada de la autoridad que hayas construido en el tuyo, y todo enlace que consiga el microsite se lo queda él, no tu web. Estás repartiendo en dos sitios un esfuerzo que podía ir a uno.
Y luego está lo que la propia definición da por hecho, que es la parte más cara: si el microsite se elimina cuando acaba la campaña, se van con él todos los enlaces que consiguió. Meses de cobertura, menciones en prensa y enlaces de terceros apuntando a una URL que deja de existir. Es tirar a la basura precisamente lo que más cuesta conseguir.
De ahí una regla sencilla para decidir:
- Si el objetivo es posicionar, ponlo dentro de tu dominio, en una carpeta. Todo lo que gane se acumula donde ya tienes recorrido.
- Si el objetivo es una identidad propia que no encaja con tu marca (una campaña con su propio universo, una acción conjunta con otra empresa, algo deliberadamente separado), el dominio aparte tiene sentido. Pero decide desde el principio qué pasará con él después.
- Y si va a desaparecer, no lo borres: redirígelo a la página equivalente de tu web. Así lo que consiguió no se pierde.
El microsite como herramienta, no como folleto
Hay un uso del microsite bastante más rentable que el de la campaña de lanzamiento, y es el que Gabriel Weinberg y Justin Mares describen en Traction (2015) como engineering as marketing: en lugar de un folleto ampliado, construir una herramienta útil y gratuita que resuelva algo concreto a tu público.
El caso que ponen tiene número. El 1 de enero de 2012 Codecademy lanzó Code Year, un microsite con una propuesta muy simple: deja tu correo y recibe una lección de programación gratis cada semana durante todo el año. Se apuntaron más de 450.000 personas (408.000 en las primeras nueve semanas), casi duplicando su base de usuarios de entonces.
Fíjate en qué lo hizo funcionar, porque es lo replicable y no tiene nada que ver con el presupuesto: se apoyaba en un propósito de año nuevo, que es un momento en que mucha gente quiere empezar algo y no sabe cómo. El microsite no vendía Codecademy, resolvía el «quiero aprender a programar pero nunca sigo».
De ahí sale la variante más eficiente de todas, también de Traction: los microsites atados a un momento del calendario se pueden reutilizar año tras año. Se construyen una vez y vuelven a rendir cada temporada, en lugar de morir con la campaña.
La diferencia de fondo con el microsite tradicional es esta: uno anuncia algo y caduca; el otro hace algo por el usuario y se convierte en una fuente continua de contactos.
Tipos de microsites
Tal como sucede en el caso de los websites, existen muchos tipos de microsites a elegir en función del objetivo de ese momento. Estos son algunos ejemplos a tener en cuenta:
- Blogs: es una buena forma de atraer a nuevos clientes. Se basa en desarrollar contenido de actualidad relacionado con la marca bajo una alta frecuencia de publicación.
- Campañas de marketing: su objetivo es muy claro. ¡Vender! Es por eso que se crea una web diferenciada en donde toda la atención se concentra en ese nuevo producto o servicio.
- Campañas de sensibilización: esta es una excelente alternativa para mostrar la sensibilidad de tu empresa ante determinados temas.
- Eventos: sSi tu marca está planificando hacer un evento especial por algún motivo en particular.
Ventajas de un microsite
- Permiten captar nuevos clientes potenciales.
- Es una medida concreta para situaciones extraordinarias. ¡Eso favorece la obtención de resultados!
- En ocasiones los websites pueden ser monótonos. Con un microsite puedes plantear una nueva experiencia de compra a tus clientes.
Tras leer todos estos beneficios, seguro que comienzas a contemplar la idoneidad de anexar microsites a tu estrategia de marketing en línea. ¡Créenos que esa es una buena decisión! Especialmente para marcas de gran calado que cuentan con una gran audiencia y que quieran generar un impacto en momentos específicos.

