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Seo Negativo

¿Qué es SEO negativo?

Dentro del mundo del Internet, como en todos los ámbitos de la vida, existirán quienes cumplan sus objetivos de forma ética. Como contrapartida, también cohabitan otras personas o empresas que optarán por estrategias menos edificantes.

Esa realidad es representativa para el mundo del posicionamiento en SERPs. ¿Cómo? A través del SEO negativo.

Como te puedes dar cuenta, te presentamos una relación un poco atípica en este artículo: el Internet y la moral. Ante tal combinación de ideas a estas alturas te debes estar preguntando: Entonces… ¿qué es SEO negativo?

Pues la respuesta es muy sencilla: se trata de ataques inescrupulosos que un tercero efectúa sobre una web que le represente una competencia con el objetivo de hundir su posición en Google u otros buscadores.

Quienes aplican el SEO Negativo pretenden que tu web no sea visible para que el tráfico se concentre en sus propias páginas web. Si quieres conocer algunos ejemplos de SEO negativo te invitamos a seguir leyendo para que puedas estar atento y hacer frente a este tipo de ataques.

Formas de usarlo, y cuál de ellas ya no funciona

Se distinguen dos modalidades, y conviene separarlas bien porque una de las dos ha dejado de ser una amenaza real y es justamente la que más miedo da.

Por enlaces: el ataque que Google desactivó

La idea era apuntar miles de enlaces de mala calidad a la web de un competidor para que el buscador la interpretara como manipuladora y la hundiera. Funcionó durante unos años, y de ahí viene el pánico al perfil de enlaces que todavía se arrastra.

Pero eso exige que Google castigue a quien recibe enlaces malos, y hace tiempo que dejó de hacerlo. El cambio llegó en dos pasos, ambos anunciados por Google:

  • Septiembre de 2016, con Penguin 4.0: pasó a ser granular y a devaluar los enlaces en lugar de afectar al posicionamiento del sitio entero.
  • Diciembre de 2022, con la actualización contra el spam de enlaces apoyada en SpamBrain: los enlaces artificiales detectados se neutralizan, es decir, dejan de contar.

El matiz es el que lo cambia todo: si el mecanismo por defecto ante un enlace malo es ignorarlo y no castigar a quien lo recibe, entonces llenar de basura la web de un competidor no le hace daño. Simplemente no le suma. Es un ataque que se apoya en un castigo que ya no se aplica.

Por eso, y aunque suene contraintuitivo, en la inmensa mayoría de los casos no hace falta desautorizar enlaces ni vivir pendiente de quién te enlaza.

Sin enlaces: lo que sí sigue haciendo daño

Aquí está el riesgo de verdad, y tiene poco de SEO: son ataques a secas, que afectan al posicionamiento como efecto colateral.

  • Intrusión en la web: inyectar contenido o redirecciones ocultas. Es la más grave con diferencia, porque el problema pasa a estar dentro de tu sitio y ahí Google sí actúa, con toda la razón.
  • Copia masiva de contenidos: republicar tus textos en otros sitios. Rara vez te desplaza, pero enturbia y da trabajo.
  • Sobrecarga del servidor: si la web se cae cada vez que pasa el rastreador, acabas perdiendo posiciones sin que nadie haya tocado tu SEO.
  • Reseñas falsas y denuncias abusivas de derechos de autor para forzar la retirada de páginas.

Fíjate en que ninguno de estos se combate con herramientas de SEO. Se combaten con seguridad, copias de seguridad, un buen alojamiento y vigilar tu marca.

¿Es realmente eficaz?

Conviene decirlo claro porque circula lo contrario: como estrategia para adelantar a un competidor, el SEO negativo es una mala inversión. La vía de los enlaces está desactivada, y las que quedan no son técnicas de posicionamiento sino delitos, con el riesgo legal que eso implica y sin ninguna garantía de resultado.

Para quien lo recibe la lectura también es tranquilizadora, y ahorra dinero: la caída de tráfico que estás sufriendo casi nunca es un ataque. Es muchísimo más probable que sea una actualización del algoritmo, un problema técnico propio o un competidor que ha mejorado.

¿Cómo prevenirlo?

Si notas un descenso brusco, el orden de comprobación importa, porque empezar por el ataque es empezar por lo menos probable:

  1. Descarta lo tuyo primero: mira si coincide con un cambio en tu web, un despliegue, una migración o una actualización conocida de Google.
  2. Revisa si hay acción manual en Google Search Console. Es un minuto y descarta el escenario grave. Si no hay aviso, no estás sancionado.
  3. Comprueba la seguridad: que no haya contenido inyectado ni redirecciones raras. Este es el punto donde un ataque real sí te afecta.
  4. Vigila tu marca con alertas y una revisión periódica de reseñas.
  5. Y solo entonces, si aparece un patrón evidente y masivo, plantéate el disavow. Es la última casilla, no la primera.

Ejemplos del SEO negativo

En secciones anteriores te hicimos referencia a las dos metodologías que son aplicadas para el SEO negativo,pero ahora entremos en detalles. Revisa los siguientes ejemplos puntuales para que sepas qué debes vigilar:

  • Ataques a tu servidor: mediante la generación de numerosas solicitudes a tu servidor hasta lograr saturarlo. Para ello utilizan generadores automáticos de visitas que pueden simular miles de peticiones en periodos cortos de tiempo. De ese modo tu página web no será capaz de responder y caerá, disminuyendo su PageRank en los motores de búsqueda. Este tipo de ataques son más frecuentes en blogs que acepten comentarios.
  • Generación de enlaces tóxicos: consiste en la colocación masiva de links en tu página web de modo que Google te detecte como una página amenaza. Existen dos variantes de este tipo de SEO negativo; de forma automatizada mediante herramientas de spam como Scrapebox, o a través de la contratación de personas que se ocupen con exclusividad de llenar tu página web de enlaces basura.
  • Hackeos: ocurre cuando una persona diferente a los administradores de tu página web toma el control de ella para debilitarla desde dentro. Ten en cuenta que estamos hablando de profesionales que cuentan con la experiencia y capacidad para detectar los puntos débiles de tu página web. Para prevenir que esto ocurra mantén actualizados los plugins que utilizas y asegúrate de que tus contraseñas sean seguras.
  • Plagio de contenido: es el método más básico en el cual terceros distribuirán tu contenido en cientos de páginas web tóxicas de modo tal que no logres marcar diferencia.

WordPress es uno de los gestores de contenidos más utilizados, así que aquí te dejamos 17 consejos para mejorar la seguridad de tu WP que, sumados a lo que te acabamos de contar, pueden resultarte muy útiles.

Y ahora que cuentas con todas las herramientas para detectar cuando estás siendo víctima de este tipo de atentado, cuéntanos: ¿has sido víctima de este tipo de ataques?